Los mundo fantásticos de Celia

Cuando en los largometrajes o en series de televisión leemos el anuncio de “todo parecido con la realidad es pura coincidencia” sabemos que se refieren a que el argumento, personajes y hechos son pura ficción. Pues precisamente esta frase es la que a partir de ahora le podemos aplicar a los políticos del PP. Y si no a todas o todos, con toda seguridad si es aplicable a Celia Villalobos.

La ya ex vicepresidenta del Congreso de los Diputados y que ahora ocupa una de las más alejadas gradas de la bancada azul (¿será por eso que no se entera de nada?), no para de soltar tales incongruencias y desatinos que no estamos ya muy seguros si “todo parecido con la realidad es pura coincidencia”.

Lo último lo ha soltado en una entrevista en Desayunos de TVE, asegurando que la edad de jubilación debería incluso llegar a los 80 años y que a ella no le importaría jubilarse a esa edad.

villalobos_congreso.jpg

Vamos a ver Celia, intentaré no ser muy dura contigo. Entiendo que es difícil tener los pies en el suelo y la cabeza en su lugar correcto habiendo vivido una vida de sillón en sillón, de poltrona en poltrona. El viciado ambiente de los despachos climatizados, los coches oficiales esterilizados, y ese hábitat propio de políticos de carrera que se mueve entre los pasillos del congreso y los asientos de la cafetería exclusiva para los de pedigrí elevado, no os lo pone fácil mantener el contacto con la pu…ra realidad.

Pero es que resulta que más allá de ese mundo anacrónico en el que, paradójicamente, decidís las vidas de millones de personas, hay una realidad que tú ya ni ves y además creo que ni te interesa ni te importa.

Imagínate una persona, no importa si mujer u hombre, levantándose en diciembre a las 6 de la mañana, casi dos horas de camino hacia el lugar de trabajo en medio del campo, suelos helados, escarcha en los olivos, pero no hay más remedio que estar ahí y recoger las aceitunas para elaborar ese estupendo aceite de oliva virgen extra que tu luego pones en tus tostadas. Imagínatela con 80 años arrastrándose por esos suelos helados y duros y los dedos engarrotados.

Vale, otra. Medianoche o quizás una de la madrugada. Un octogenario se dirige a la tahona para estar hasta primeras horas de la mañana amasando pan, respirando harina, soportando altas temperaturas de los hornos para que tu tengas cada mañana ese pan tierno con el cual te preparan tus tostadas con el estupendo aceite de oliva virgen extra.

¿Y qué tal esta? En esta ocasión una señora digamos de unos 70 años, autónoma. Pero no por tener negocio propio.  Se dedica a hacer trabajos de limpieza por horas, pero no tiene más remedio que ser autónoma porque de otra forma no cotizaría un céntimo, ya que nadie la asegura. Pues bien, septuagenaria, fregona y cubo en mano, fregando escaleras, subiéndose a banquillos para fregar ventanas en edificios de quizás 5 o 6 plantas, planchando la ropa de una familia de cinco miembros, teniendo que desplazarse en pleno invierno helado o con el calor sofocante del verano para llegar de un lugar de trabajo a otro. Unos cuatro o cinco cada día para al final de mes poder pagar los 300 euros que le cuesta el autónomo. Da igual si tiene la espalda doblada o los pies hinchados. Hay que seguir.

O ese albañil con artrosis, artritis, hipertensión, quizás principio de Alzheimer, subido con sus setenta y pico años en un andamio, cargando ladrillos, cemento, picando paredes con un martillo….

No, mejor nos imaginamos a un camionero o camionera con cerca de ochenta años, 12 horas en la carretera, eso sí, teniendo que parar cada media hora, buscando un servicio porque la vejiga no le aguanta más de 30 minutos sin tener que vaciarla. Los reflejos lentos, dopado hasta las orejas con la medicación de sus enfermedades crónicas. Da igual. A la carretera conduciendo un camión de alto tonelaje y quizás con mercancía peligrosa.

 

Y no nos olvidemos de los médicos/as, enfermeros/as atendiendo en los hospitales, moviéndose por los pasillos con andadores y que a su vez necesitan atención médica urgente cuando llega los meses de invierno en los cuales las personas mayores suelen tener sus peores crisis.

O a un cuidador de personas mayores que ¿a quién cuidarían si todos están aún activos? Y así podríamos seguir eternamente.

Baja ya de tu nube de privilegiada, Celia. El mundo real no es tu  mundo. En el mundo real la gente realiza trabajos “de verdad”. Trabajos que requieren esfuerzos físicos y estar en unas condiciones que les permita seguir desarrollando su actividad. Por la seguridad de todos y por la suya propia. No todo el mundo tiene la suerte de poder vivir del cuento, como tú. Sé que no eres la única, que hay muchos y muchas con tus mismos privilegios, pero al menos no sueltan las chorradas que sueltas tú.

Pero claro, si tenemos en cuenta que de todas formas no va a haber dinero para pagar las pensiones si la gente se jubila a los 65 o 67 años, pues lo mejor es hacernos trabajar hasta los 80. Porque si no corremos el riesgo, que si nos jubilamos a los 65 años, máximo 5 años después podemos sufrir alguna enfermedad rara que nos lleve al otro barrio y libere al gobierno de tener que estar pagando pensiones infinitamente. Hasta ahí podríamos llegar. Estar 40 o 45 años trabajando, cotizando para luego querer estar cobrando una pensión ¿cuánto? ¿15 o 20 años? Increíble.

villalobos_congreso_1.jpg

Pues hay que tener la cara muy dura y muy poca vergüenza decir eso cuando las únicas sanguijuelas que hay en este sistema sois los políticos. 7 años de dedicación a la política y una pensión vitalicia de por vida. Pensiones de cantidades vergonzosas. Da igual si te retiras con 60 o con 30 años. Por no hablar de las indemnizaciones que recibís al dejar los cargos.

Así que, Celia, que seas precisamente tú la que nos quiera dar lecciones, la que se duerme en el hemiciclo o se pone a jugar al Candy Crash, es la gota que colma el vaso. Millones de personas en este país se levanta cada mañana para trabajar, pero de verdad, y tributar para que tú puedas seguir manteniendo tus privilegios, entre ellos los de insultar a todos esos trabajadores.

Baja ya de tu nube y mira a tu alrededor. Quizás te lleves una sorpresa y el mundo no es como tú te lo imaginas. Aunque sinceramente, creo que sabes como es. Pero como os consideráis superiores, pues nada, a seguir viviendo del esfuerzo de los demás. Y si es hasta los 80, pues mejor.

Autora: Ani García Pérez

 

Anuncios

Acerca de radiorecuperandomemoria

La radio que da voz a la Memoria Histórica
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s