¿La crueldad no tienen límites con las víctimas del franquismo?

A lo largo de mi vida siempre he intentado que el respeto hacia mis congéneres sea una de mis premisas. En aras de la buena convivencia y sobre todo, por mi salud mental. Y no exagero, porque intentar respetar las ideas de los demás, aunque no las comparta y siempre y cuando estas no sirvan para pisotear, humillar, dañar o esclavizar a nadie, te evita llegar al punto de odiar. He procurado siempre convivir en paz y eso, con respeto.

Pero hay momentos en los que, por mucho esfuerzo que haga, no puedo evitar que la sangre se me ponga en pie. Porque todos tenemos un límite y ese límite últimamente lo están sobrepasando en muchas ocasiones.

índice

De todos es sabido que en los últimos años, y más aún desde que la Recuperación de la Memoria Histórica, de la Dignidad de los asesinados por el franquismo a lo largo de casi 40 años, está dando un paso al frente, perdiendo lo miedos a denunciar y reclamar Justicia, los defensores de aquella barbarie, de los que la justifican y también aquellos que prefieren mirar hacia otro lado, no queriendo que se les moleste, están cada vez más subidos. En un principio hubo amenazas veladas, advertencias a las asociaciones de no seguir por ese camino. Pero poco a poco ha ido surgiendo un verdadero entramado, empezando por los representantes políticos de derechas y por desgracia también de los que se denominan de izquierdas, pasando por las fuerzas policiales y finalmente llegando hasta el poder judicial a través de los jueces y de la fiscalía general del estado, para entorpecer y frenar tanto a las asociaciones como a las familias que a nivel particular siguen con las investigaciones y denuncias. Incluso Felipe VI en sus discursos de Navidad habla ya de “dejar atrás viejos rencores y no abrir viejas heridas”.

La red de impunidad tejida en estos últimos años alrededor del enaltecimiento del franquismo, los ataques vandálicos a monumentos en memoria de los asesinados republicanos e incluso declaraciones hechas por personajes públicos, sean políticos, periodistas o personajillos ávidos de notoriedad, ha ido creciendo de forma cada vez más descarada desde que los hilos del poder están en manos de la más rancia derecha, podrida, corrompida y viciada. Protegen a gente sin escrúpulos, a los que no les importa herir en lo más hondo los sentimientos de las familias de las víctimas.

arriba

Un claro ejemplo lo hemos tenido en esto días por las redes sociales, concretamente en Facebook. Un tal “Ángel Andrés” publicaba una imagen de una fosa abierta, los cuerpos mezclados y en posturas realmente escalofriantes y dónde se podían percibir claramente los orificios de los disparos en los cráneos. Todo esto lo acompañaba con el despreciable comentario. “Ya me llegó mi puzzle 3D republicano que pedí a los Reyes Magos…” y lo acompaña con tres caritas de emoticonos que se parten de la risa.

Tras ver esto, del primer sentimiento de asco, dolor físico, de profunda tristeza y estar a punto de perder la fe en el ser humano, pasas a tener que contener la rabia y las ganas de gritar. Y dejar que el odio te gane la partida. Ese odio que siempre he conseguido controlar. Pero no. Y justo me acuerdo de unas palabras que me ha dicho hoy mismo una persona: “Pues claro que se me revuelven las tripas. Pero no voy a cometer el error de dejar de pensar con la cabeza y empezar a hacerlo con el hígado por este tipo de miserables comentarios. Nuestra tarea es tan noble como necesaria y, por eso, tenemos y debemos actuar desde la sensatez, la inteligencia y la dignidad. Esas son nuestras armas junto a la paciencia. La miseria para otros.”

Eso es lo que nos diferencia a los que solo buscamos Justicia de quienes se comportan como alimañas dominadas por el odio y la sinrazón. De quienes siguen apostando por la violencia, la crueldad, la barbarie y el terror. Nuestras metas no son destruir, sino aliviar dolor. No son aplastar, sino devolver la esperanza.

Aclarado esto, haremos un pequeño repaso para que quede constancia de como la impunidad de la que gozan este tipo de personas les permite cometer este tipo de delitos sin que la Justicia les pida cuentas.

Hemos asistido en no pocas ocasiones a declaraciones hechas por políticos, acusando a las familias de querer lucrarse económicamente de la búsqueda de fosas y de los cuerpos de los asesinados. Ejemplo: Rafael Hernando.

Los periódicos nos muestran con demasiada frecuencia los actos vandálicos cometidos en monumentos dedicados a la memoria de los republicanos asesinados. Incluidas amenazas de que “aún hay sitio para más”.

En las redes sociales y a través de whatsapp se profieren claras amenazas, incluso de muerte, a representantes políticos que defienden la Recuperación de la Memoria Histórica.

Enjuiciamientos y condenas a cantantes, tuiteros, raperos acusados de enaltecimiento del terrorismo, coartando la libertad de expresión y de ideología.

Desestimaciones de querellas y denuncias por crímenes cometidos durante la guerra, la posguerra y en el tardofranquismo por crímenes de lesa humanidad.

Incumplimiento repetido y descarado de la Lay de Memoria Histórica, entorpeciendo la localización de fosas, permitiendo el enaltecimiento del franquismo, impidiendo la retirada de vestigios de la dictadura, tanto en monumentos (que si se mantienen con dinero público) como en distintivos franquistas en edificios y calles que recuerdan y honran a los más despiadados asesinos.

Financiación de organizaciones que apoyen, defienden y justifican el franquismo, mientras la partida de Ley de Memoria Histórica lleva a cero desde hace años.

1

Sanciones a ayuntamientos por mostrar la bandera republicana mientras se permite de forma impune exhibir la rojigualda con el águila, el yugo y las flechas en manifestaciones, plazas de toros y demás demostraciones de un nacionalismo trasnochado y caduco. La tricolor está recogida en la constitución de la República de 1931, por lo tanto es preconstitucional pero no ilegal. Según la ley de banderas, no es ilegal exhibir banderas preconstitucionales mientras no se haga en actos oficiales. Pero es paradójico comprobar cómo se multa por exhibir la tricolor pero en cambio se permite exhibir la del aguilucho en ayuntamientos claramente fascistas gobernados por el PP. Sirva como ejemplo la felicitación de navidad del ayuntamiento de Alella por Facebook, felicitando a “todos los españoles de bien” con el escudo, el aguilucho y que no falte lo de “UNA, GRANDE Y LIBRE”. O el madrileño pueblo de Moraleja de En medio, cuyo alcalde exhibe la bandera de Franco en el balcón del ayuntamiento.

Podríamos así seguir durante varios folios más, pero lo que queremos demostrar con esto es que la impunidad de la que gozan los fascistas en este país es cada vez más descarada. No se cortan un pelo en exhibirse y menos aún se cortan las autoridades en protegerlos. Y esto se está volviendo ya claramente peligroso.

Si a los memorialistas se nos acusa de querer abrir viejas heridas, de ir siempre con la guerra del abuelo y con nuestros muertos a cuestas y de querer revivir viejos rencores, no es por otro motivo que evitar que la realidad, la verdad salga a la luz. Y es que por desgracia la mayoría de la gente piensa en el franquismo como algo que sucedió hace 80 años, que los muertos fueron los que cayeron en la guerra en batallas y que una vez terminada la guerra, se acabó. No pueden estar más equivocados. La terminación de la Guerra Civil no puso fin a la represión, sino que facilitó una más eficaz sistematización de ella. (Stanley G. Payne).

 Si ya en los 3 años que duró la contienda, los ajusticiamientos, los asesinatos y las desapariciones forzosas fueron lo que marcaron esos negros acontecimientos, tras la victoria del golpe militar, el régimen fascista siguió con la barbarie, ensañándose con los vencidos de tal forma que la totalidad de los asesinados superaban con creces la cifra de 500.000. Cifra aproximada, ya que mientras las víctimas producidas por el bando republicano fueron y están bien identificadas, los asesinados por las huestes fascistas nunca fueron totalmente documentados, de forma que solamente se puede hablar de aproximaciones y casi siempre basándose en declaraciones de familiares y el escaso acceso que se tiene a los archivos militares franquistas. Consecuencia de esto es que aún hay más de 114.000 personas desaparecidas en las más de 2.000 fosas repartidas por toda la geografía nacional.

Los que consiguieron escapar de este horror asesino huyeron cruzando la frontera, de forma que otras casi 500.000 personas tuvieron que abandonar casas, familia, entorno para poder salvar la vida. Pero no todos tuvieron suerte, de forma que un número muy elevado terminó en campos de concentración franceses o alemanes, muchos de ellos perdiendo también la vida, abandonados por el régimen que provocó su desplazamiento.

Pero la represión no consistió únicamente en asesinar, sino que además fue una represión administrativa, educativa, religiosa, lingüística, económica, laboral, política y cultural. Había que vivir según unos cánones establecidos por un régimen totalitario, represor, machista, racista y xenófobo. Había aquellos “españoles de bien”, que se comportaban adecuadamente y acorde a estas normas marcadas, tanto por ese gobierno como por un nacional catolicismo exacerbado, sin piedad y condenatorio. Y luego estaban esos “otros”, capaces de pensar por sí mismos, que cuestionaban esas reglas clasistas y los poderes establecidos y que había combatir a cualquier precio: “Hay que sembrar el terror. Hay que dejar sensación de dominio, eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensan como nosotros” (General Emilio Mola, julio 1936). “Salvaré España del marxismo, cuesto lo que cueste. No dudaría en matar a media España, si tal fuera el precio a pagar para pacificarla.” (General Francisco Franco, julio 1936). “Hay que borrar del diccionario las palabras perdón y amnistía.” (General Gonzalo Queipo de Llano, agosto 1936)

De esta forma y a lo largo de 39 años, los abusos, primero militares y posteriormente, policiales, han hecho desaparecer, torturado, encarcelado injustamente a miles de personas, hombres, mujeres y niños, los cuales incluso han tenido que seguir conviviendo con sus torturadores, sin posibilidad alguna de conseguir que se haga Justicia. Al menos, no aquí en España.

Con la muerte del dictador se abre un atisbo de esperanza. Pero duró poco. El largo brazo del franquismo, saliendo aún de su privilegiada tumba en el Valle de los Caídos, seguía dirigiendo os destinos de todo un país  de sus habitantes. Traición a los que lucharon por la Libertad. Engaño y ocultamiento de la historia y de los hechos ocurridos. Imposición de un rey, heredero de las normas del Movimiento Nacional. Ley de Amnistía. Reconciliación pactada. Impunidad para los asesinos. Punto Final.

Años después, demasiados, empieza a haber algo de esperanza. Se crea la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, promoviendo la localización y apertura de las fosas para poder recuperar los cuerpos. Se aprueba la Ley de Memoria Histórica, dando así ese matiz legal que tan necesario es para poder llegar a esclarecer los hechos.  La esperanza va tomando forma. Hasta la llegada del PP al gobierno. De un plumazo se eliminan presupuestos, avances, denuncias y querellas. Y por el contrario se permiten insultos, vejaciones y ataques a quienes solamente reclaman Justicia, de forma impune y con toda la mala leche. Y es que el franquismo y su represión nos están alcanzando hasta los días de hoy. No es una exageración, es la constatación de un hecho.

Porque viendo la ofensiva y dañina publicación de este desalmado Ángel Andrés, la esperanza de que algún día la población en general, aunque no comparta nuestras ideas, al menos respete y entienda nuestros sentimientos, va decreciendo. Sobre todo viendo que se les permite sin que tengan que responder por tales barbaridades. Están amparados por “nuestra Justicia”, protegidos por un gobierno heredero del franquismo y con el beneplácito y la complicidad del rey.

El franquismo desde un primer momento se preocupó en dar reconocimiento a sus muertos. Fueron identificados y sus cuerpos exhumados para darles digna sepultura. Por el contrario, las víctimas del franquismo fueron ignoradas, vejadas y denigradas. Olvidadas y silenciadas en las fosas. Y cada vez que se consigue abrir una de esas fosas e identificar aunque sea solamente uno de los cuerpos presente, la victoria es de todas las familias de represaliados.

Por eso he decidido, que aunque intensamente cruel, esta publicación no conseguirá hacer crecer el odio hacia quienes se lo están ganando por mérito propio. Nuestra bondad, nuestra resistencia y nuestras ganas de Justicia serán las armas que vencerán sobre su falta de humanidad.

Y puede que este artículo sea solamente uno más de esos que evocan “una vez más” todo lo ocurrido, que resulte un discurso ya manido y repetitivo. Pero aun así creo que es necesario. Y será necesario repetirlo una y otra vez, para que no se olvide. Para que las conciencias no se duerman. Porque si un pueblo olvida su historia, no comprende el presente ni puede labrarse un futuro. Un presente que está marcado, impregnado de unos hechos horrendos y que no nos dejará tener un futuro justo y libre de fantasmas hasta que no se admita la verdad, se pida perdón y entonces sí, entonces se empezarán a cerrar las heridas que aún permanecen abiertas, por mucho que se empeñen algunos en decir que ya estaban cerradas. No lo están. Mientras siga habiendo fosas cerradas, habrá heridas abiertas. Mientras siga habiendo torturadores en libertad y los torturados ni puedan conciliar el sueño, habrá heridas abiertas. Mientras haya “niños robados” buscando a sus familias, habrá heridas abiertas. ¿No sería mejor cerrarlas, pero de verdad?

VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN

Autora: Ani García Pérez

Anuncios

Acerca de radiorecuperandomemoria

La radio que da voz a la Memoria Histórica
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s