Hombres y feminismo 1

Me han llamado pedante, planchabragas, pagafantas. Me han mandado a la mierda por criticar comentarios machistas. Me han llamado aguafiestas por negarme a fomentar determinadas actitudes. He discutido con buenos amigos por defender que tenemos privilegios y que tenemos que asumirlo.

Pero no me han violado. No han utilizado mi cuerpo como reclamo, no me han insultado por ser sexualmente activo ni me han criticado por ser mala madre. No he tenido que aguantar “piropos” denigrantes, paquetes rozándome en el metro, babosos oliéndome el pelo en una discoteca o machotes diciéndome que no me tengo que preocupar por nada porque ellos están ahí para protegerme. No me han obligado a prostituirme para pagar mi viaje a Europa. Y no me han matado.

Pero a ellas sí. A vosotras sí. Y lo hemos hecho nosotros, los hombres.

Lo hemos hecho durante siglos, seguimos haciéndolo, y si nos empeñamos en negar y relativizar nuestra responsabilidad estamos haciendo que se perpetúe. Es un esfuerzo enorme, diario y muy duro, pero debemos abrirnos en canal y reconocer cómo nos beneficiamos cada día del sistema heteropatriarcal que hemos montado para nosotros. Y, sobre todo, reconocer cómo eso está perjudicando a la otra mitad de la población.

Dejar de quejarnos por tonterías y abrir los ojos. Quitarse los prejuicios y las defensas de nuestra mal entendida “masculinidad” y ser capaces de comprender el daño y la desigualdad que estamos provocando.

No vale con pedir la igualdad y quedarse sentado mirando. No vale con hacer “la mitad” de las tareas de casa y creer que ya es suficiente. No vale con indignarse cuando hay un feminicidio o criticar a otras culturas “mucho más machistas que la nuestra”. Tenemos que callarnos, echarnos a un lado, mirar, escuchar y removernos.

Llevamos siglos hablando, diciendo lo que hay que hacer, lo que hay que pensar, lo que es justo y lo que no. Llevamos siglos aprovechándonos de nuestros privilegios para pasar por encima de los derechos y las necesidades de otras y otros. Llevamos siglos siendo protagonistas absolutos de la historia, y ya hemos sobrepasado muchas fronteras.

Sólo cuando seamos capaces de escuchar sin mirarnos el ombligo, y de buscar nuestra responsabilidad en el sistema machista y desigual que hemos creado, habremos dado el primer paso para luchar por la igualdad real. Sólo entonces podremos decir realmente que apostamos por la lucha feminista y que queremos apoyar a las mujeres en ese camino.

Autor: Alejandro Cobos

Anuncios

Acerca de radiorecuperandomemoria

La radio que da voz a la Memoria Histórica
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s