Palpitaciones

Ana se despide de sus amigas en pleno centro de Madrid. Tiene que coger el metro y sabe que al salir le esperan 10 minutos de calvario como casi todos los días de su vida.

Son las diez y media de la noche y el metro poco a poco se va quedando vacío. Se pone los cascos y camina hasta el vagón que en el que hay más gente para sentirse segura. Las paradas van pasando y Ana apaga la música para estar alerta, pero no se quita los cascos para que nadie se entere de que está con los cincos sentidos puestos.

corto-miedo-mujer-sola-casa-770x420-youtube

 

Su parada.

Ana baja. Sigue con los cascos puestos pero la música ya no suena en sus oídos.

Siempre se encuentra a alguien que le dice guarradas y si no se lo encuentra, el miedo por todas aquellas ocasiones le inunda el pecho.

Anda hacia su casa y es entonces cuando comienzan las palpitaciones. La calle no está muy transitada. Ana mira con disimulo a todas partes. A lo lejos un hombre. No le identifica. Unos 20 metros antes de que se encuentren ella se cruza de acera.

La zona ajardinada.

Quedan cinco minutos. La zona ajardinada es lo peor. Normalmente hay gente bebiendo y charlando, pero cada vez que pasa una chica dejan de hablar entre ellos y se centran en su culo, lo buena que está y todas las cosas que quieren que haga con su boca. Con su boca y sus pollas, sí.

Ahí están. No siempre son los mismos pero siempre dicen lo mismo.

Ana acelera el paso. Intenta que no se le note porque encima las chicas tenemos que disimular que estamos aterradas.

 

Empieza la fiesta.

“Guapa, mira que culo tiene la rubia”… “Ven aquí que te invitamos a tomar algo”… “jajajaja ven y comes la polla que lo vas a disfrutar…”

Ana no mira. Siente las palpitaciones producidas por el pánico. Canta en su cabeza para no oírles.

“¡Tú!, ven a sacar a tu perra con nosotros y lo pasamos bien”….

Muchas veces tiene ganas de darse la vuelta y mandarles a la mierda. Tiene ganas, pero no lo hará nunca porque no sabe lo que son capaces de hacer.

“Un chico me dijo una vez que estas cosas ocurren cuando van juntos, pero que luego cuando van solos no lo hacen… a mi me han hecho lo mismo muchos hombres que iban solos” pensaba Ana intentado evadirse la situación.

Dos minutos.

Solo dos minutos para llegar a casa. La madre de Ana llama preocupada. Ella también ha vivido lo mismo. Muchas veces. Muchos años.

“Dos minutos mamá. Dos minutos…”

Ana dejó de usar botas porque sonaban al andar. Cada vez que tiene que volver sola por la noche se pone un zapato que no suene. Sigiloso.

El coche en la rotonda toca el claxon. Sí. Este estridente sonido va “dedicado” para ella. Qué bonito.

El portal.

Ana entra. Siempre mira por si hay alguien. “Seguro”, chequea. Sube. Abre la puerta. Su madre se relaja.

Ana entra en la habitación. Se sienta. Las pulsaciones bajan poco a poco. Ha superado un día más.

llaves

 

Se mete en twitter. Ve la imagen.

Lo hará mañana.

 

 

Autora: Ale de la Fuente

 

¿Conoces nuestro microrrelatos feministas? En el enlace tienes toda la información:
MICRORRELATOS FEMINISTAS

Anuncios

Acerca de radiorecuperandomemoria

La radio que da voz a la Memoria Histórica
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s