SANGRARÁS POR TODA LA ETERNIDAD…PERO EN CÓMODAS MENSUALIDADES

Día a día nos vamos encontrando con noticias informando de hechos graves, felices, dolorosos…y como en este caso, absurdos.

Una guardia civil fue expedientada por haber abandonado su puesto de trabajo durante unos minutos para ir al baño a ponerse una compresa. Finalmente, tras el ajetreo que causó esta noticia el caso fue archivado.

1492092111_475157_1492092854_noticia_normal_recorte1.jpg

El hecho se produce cuando la Guardia Civil estaba prestando servicio en un punto de control y nota que le baja le regla de forma inesperada. Acude al baño para ponerse una compresa para, según sus propias palabras “no manchar ni el uniforme, ni el coche de patrulla”. A raíz de esto, su superior la abroncó y al querer ella explicar lo ocurrido a un superior, se le niega la oportunidad, remitiéndolo al mismo mando que la reprendió. Éste como represalia por haber querido ella reportar lo ocurrido, presentó un informe y la Guardia Civil recibió una notificación de procedimiento sancionador por “retraso, negligencia o inexactitud en los deberes y obligaciones”, lo que supondría dos días de suspensión de empleo y sueldo.

Pero no se conforman con expedientarla, si no que además le niegan la posibilidad de poder presentar su caso ante los mandos superiores. Por suerte, este caso ha sido archivado cuando la afectada pidió que se abriera el protocolo de acoso laboral.

sanarutero-full.jpg

Una vez más nos encontramos ante el hecho de que, aunque las mujeres están accediendo a puestos de trabajo que antes les eran negados, el trato en comparación con sus compañeros masculinos dista mucho de ser igualitario. Las circunstancias que obligaron a la guardia civil a abandonar su puesto no son un capricho ni menos aún una negligencia. Fue una necesidad.

Ahora es el momento cuando los detractores de la inclusión de la mujer en este tipo de trabajos volverán a decir que no es sitio para mujeres. Pero la realidad es la que hay. Las mujeres tienen tanto derecho a ser guardias civiles como los hombres. Y tienen también derecho a que se respeten sus circunstancias. ¿O es qué la mujer tiene que dejar de menstruar al incorporarse a la Guardia Civil o al Ejército? En ese caso deberían darle tapones (que no tampones) impermeables, porque no sé cómo sería posible de otra forma.

La pregunta es: ¿Hubiese sido igual la reacción si hubiese sido un hombre y se hubiese sentido indispuesto momentáneamente, teniendo que acudir al servicio? ¿Quizás le hubiesen dicho que se tenía que haber hecho sus necesidades encima, no? Lo dudo mucho. El caso es que ha sido una mujer y lo que la apartó de su puesto de trabajo ha sido “cosas de mujeres”. Una vez más el machismo impera por encima de la razón. No les basta con tener que opinar y legislar sobre lo que debe o puede hacer una mujer con su cuerpo, que también se las incrimina por un proceso natural que, paradójicamente, es imprescindible para que puedan venir más machitos no sangrantes a este mundo y seguir manteniendo su hegemonía patriarcal a toda costa.

Autora: Ani García Pérez

¿Conoces nuestro microrrelatos feministas? En el enlace tienes toda la información:
MICRORRELATOS FEMINISTAS

 

Anuncios

Acerca de radiorecuperandomemoria

La radio que da voz a la Memoria Histórica
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a SANGRARÁS POR TODA LA ETERNIDAD…PERO EN CÓMODAS MENSUALIDADES

  1. Pingback: Una alargada sombra « Demasiadas palabras

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s